"No escribo para ser entendido, escribo para comprender"

Robert Cecil Day-Lewis (1904-1972),
poeta irlandés

jueves, 20 de marzo de 2025

Introspección y esfuerzo..

 Debo esforzarme, en no perder nunca.. esa felicidad intrínseca.


Me han dicho varias cosas a lo largo de la vida. Y algunas de ellas se me han quedado grabadas en la memoria.


Por ejemplo, alguna vez alguien me refirió que, por alguna extraña razón, tenía yo algún tipo de fortaleza interior, no física, ya que físicamente siempre me consideré muy débil, incluso dicha persona me dijo eso, que aunque no lo pareciera, puedo ser sumamente frágil. Sin embargo, destacaba esa "misteriosa" fortaleza en mí. Parecía que de alguna forma le intrigaba, y que aunque se preguntaba, no podía dar con la causa, la fuente, el motivo, pero que era eso, lo que a mí me daba valor.

No creo que admirase eso de mí, sólo que lo reconocía. Y bien, a mí me lo dijeron así, y no resulté extrañada del todo, simplemente me pareció "curioso" que me hiciesen la observación, porque de alguna forma, siento yo ese algo dentro de mí, que me ha ayudado a templarme en los momentos más difíciles, y creo que, poco a poco, con el transcurso de los años, me he enfocado en ir dando forma a esa fortaleza interior.

¿Qué es? Gracia de Dios, en primera estancia, es un algo que me impulsa a no rendirme, a mirar de forma nostálgica, retrospectiva, a recordar con amor, ya que, creo que, a lo largo de la vida, he tenido verdaderos momentos de auténtica felicidad. Las cosas que he aprendido, las personas a lo largo de toda mi vida que he conocido, las muy bonitas y sinceras amistades que he forjado, esos sentimientos de contemplación, esa sonrisa de gratitud, todos esos recuerdos que calaron hondo, y que sigo amando tanto. Todo eso, considero yo, es lo que me mantiene con vida.

Aunado a ello, las dos criaturas más bellas, mis pequeños dos alquimistas, que con su sonrisa, mirada, y amor genuino, dan a mi presente una dimensión de ¿profundidad? Debo seguir viviendo, debo seguir adelante, debo esforzarme en encontrar esa fuerza que me falta, porque a veces siendo que escasea demasiado, que necesito algo que me recuerde a mí misma, del por qué de mi determinación.


y vuelvo al inicio.. comenzó esta entrada porque me mostraron una foto de una yo hará algunos pares de años. Pareciera que allí no me reconozco, sin embargo me veía feliz, sin embargo no me reconozco, la conclusión es esta, buscaré siempre esa felicidad, la interna, y no permitiré nunca que nadie me la arrebate..



y ahora sonrío, leve, discreta, mas con autenticidad.

martes, 8 de septiembre de 2015

Líneas verdes


Me gusta el color verde
porque me sabe a naturaleza,
porque me sabe a paz y a tranquilidad,
porque combina con todo,
especialmente con lo silvestre,

porque calma mi espíritu agreste
porque me hace contemplar y meditar

porque posee innumerables tonos

porque armoniza tan bien con el caer 
de la lluvia

porque sí y ¿por qué no?
por razones que, por capricho mío,
no pienso enumerar.

verde, verde, verde.

[...]

Y ahora que lo pienso 
me gusta el verde además
porque me gusta vestir de naranja
y contigo quiero armonizar.

Tú eres verde, verde, verde
suave, intenso también
inspiración ahora de mi pluma
verde, verde, verde
que ya no quiere terminar.

[...]




Redactado por PIM

sábado, 13 de junio de 2015

ODA AL ÁRBOL


Árbol, me gustas, te admiro, te quiero
porque eres fuerte.

Tu tronco, tus copas, tus raíces,
la esplendorosidad de tus múltiples ramas
que se extienden y alcanzan el cielo.
En ellas brota la vida, las suaves
hojas tiernas y verdes.
Las manzanas rojas y robustas,
los pajarillos que adornan tu sinfonía.

Tu aroma, tu perfume me es irresistible
respiro, te aspiro y me atraes
y aún, pese a tu rigidez, me abrazas y acaricias
¡oh! cuán formidables son tus [...]

Tus pies hermosos, que son sabiduría se
"atañen a la tierra", me siento segura cuando
me siento a tu sombra, sonrío y soy feliz.

Dime, ¿qué tienes tú que sin más me has
cautivado?
Cuando estoy triste, sola, estresada, hacia ti
"acurro", y de pies a cabeza te contemplo.

Me pierdo en tus hojas, cuya cadencia coqueta
persiguen mis ojos.
te siguen cuando me sonríes y danzas
con el viento.

Y sabes, eres mío y con nadie más te comparto.

Eres vida, eres mi añoranza, quisiera 
un día poderte representar.

Estamos cerca y estamos lejos, mas algún día
nos fundirá la tierra.

martes, 28 de abril de 2015

"Hemos perdido aún", por Pablo Neruda (poesía)


Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.


He visto en mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.


A veces como una moneda 
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.


Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.


Entonces dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?


Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.


Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.



martes, 18 de noviembre de 2014

"El loco", por Khalil Gibrán



Me preguntáis cómo me volví loco. Así sucedió:

Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras, sí — las siete máscaras que yo mismo había confeccionado y que llevé en siete vidas distintas ; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente: gritando:

¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!

Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:

— ¡Miren! ¡Es un loco!

Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el Sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al Sol, y ya no quise tener más máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:

— ¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!

Así fue que me convertí en loco.

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.

Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

domingo, 16 de noviembre de 2014

"La huida", por Marin Sorescu (poesía rumana)


Un día
me levantaré del escritorio
y comenzaré a distanciarme de las palabras,
de vosotros
y de las cosas, una por una.

Veré en la lejanía una montaña
e iré hacia ella
hasta que la montaña quede atrás.

Luego iré a la siga de una nube
y la nube quedará atrás.

También el sol quedará atrás
y las estrellas y todo el universo...