"No escribo para ser entendido, escribo para comprender"
Robert Cecil Day-Lewis (1904-1972), poeta irlandés
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martes, 28 de abril de 2015
"Hemos perdido aún", por Pablo Neruda (poesía)
Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.
He visto en mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.
A veces como una moneda
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.
Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.
Entonces dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?
Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.
Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.
miércoles, 26 de febrero de 2014
"La alabanza", de Amado Nervo (cuento)
El pícaro egoistón sabía de sobra lo que valía su mujer; pero se cuidaba desesperadamente de decirlo a nadie, y mucho menos a ella misma.
"Para mí solo - pensaba - : para mí solo esa gracia inefable que fluye de cada uno de sus movimientos, que florece en cada una de sus sonrisas. Para mí solo ese ritmo suave del andar. Para mí la entonación deliciosa de su voz. Para mí sus cualidades de ama de casa insustituible, y todos sus encantos secretos y todas las armonías ocultas de su cuerpo y de su alma..."
Como vivían aislados, por tendencia invencible de carácter en los dos, el "usufructo", llamémosle así, de cuanto valía Elena, era de Manuel. Nadie podía siquiera rendir a aquella mujer excepcional el elogio secreto que se imponía al alma en cuanto se la trataba.
La vanidad femenina, o la intuición, tienen empero, han tenido siempre, grandes aciertos, y es claro que Elena sabía que era graciosa, que era discreta, que valía mucho. Pero como jamás una alabanza de su marido (a quien adoraba), ni un cumplido de los extraños, a quienes no veía casi, venía a corroborar su interior dictamen; como Manuel, por otra parte, era el espejo por excelencia en que ella se veía, acabó la pobre por dudar de sus encantos y hasta por olvidar que los tenía.
Iba viviendo como una Cenicienta, a quien ningún príncipe había rendido aún homenaje, a quien ninguna admiración había revelado todavía la maravillosa pequeñez de su chapín de cristal.
lunes, 17 de febrero de 2014
"Como una pintura nos iremos borrando", de Rey Nezahualcóyotl (poesía nahuatl)
¡Oh, tú con flores
pintas las cosas,
Dador de la Vida:
con cantos tú
las metes en tinte,
las matizas de colores:
a todo lo que ha de vivir en la tierra!
Luego queda rota
la orden de Águilas y Tigres:
¡Sólo en tu pintura
hemos vivido aquí en la tierra!
En esta forma tachas e invalidas
la sociedad (de poetas), la hermandad,
la confederación de príncipes.
(Metes en tinta)
matizas de colores
a todo lo que ha de vivir en la tierra.
Luego queda rota
la orden de Águilas y Tigres:
¡Sólo en tu pintura
hemos venido a vivir aquí en la tierra!
Aun en estrado precioso
en cada de jade
puedan hallarse ocultos los príncipes:
de modo igual somos, somos mortales,
los hombres, cuatro a cuatro,
todos nos iremos,
todos moriremos en la tierra.
Percibo su secreto,
oh vosotros, príncipes:
De modo igual somos, somos mortales,
los hombres, cuatro a cuatro,
todos nos iremos,
todos moriremos en la tierra.
Nadie esmeralda,
nadie oro se volverá,
ni será en la tierra algo que se guarda:
Todos nos iremos
hacia allá igualmente:
nadie quedará, todos han de desaparecer:
de igual modo iremos a su casa.
Como una pintura
nos iremos borrando,
como una flor
hemos de secarnos
sobre la tierra,
cual ropaje de plumas
del quetzal, del zacuán,
del azulejo, iremos pereciendo.
Iremos a su casa.
Llegó hasta acá,
anda ondulando la tristeza
de los que viven ya en el interior de ella...
No se les llore en vano
a Águilas y Tigres,,,
¡Aquí iremos desapareciendo:
nadie ha de quedar!
Príncipes, pensadlo,
oh Águilas y Tigres:
pudiera ser jade,
pudiera ser oro,
también allá irán
donde están los descorporizados.
¡Iremos desapareciendo:
nadie ha de quedar!
Rey Nezahualcóyotl
martes, 11 de febrero de 2014
"Un año o dos o tres", de Jaime Sabines
Un año o dos o tres,
te da lo mismo.
¿Cuál reloj es la muerte?, ¿Qué campana
incesante, silenciosa, llama y llama?
¿qué subterránea voz no pronunciada?
¿qué grito hundido, hundiéndose, infinito
de los dientes atrás, en la garganta
aérea, flotante, pare escamas?
¿Para esto vivir? ¿para sentir prestados
los brazos y las piernas y la cara,
arrendados al hoyo, entretenidos
los jugos en la cáscara?
¿para exprimir los ojos noche a noche
en el temblor oscuro de la cama,
remolino de quietas transparencias,
descendimiento de la náusea?
¿Para esto morir?
¿para inventar el alma
el vestido de Dios, la eternidad, el agua
del aguacero de la muerte, la esperanza?
¿morir para pescar?
¿para atrapar con su red a la araña?
Estás sobre la playa de algodones
y tu marea de sombras sube y baja.
"The tiger", by William Blake
Tiger! Tiger! burning bright
In the forest of the night
What inmortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?
In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare seize the fire?
And What shoulder, and what art,
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? and what dread feet?
What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?
When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the lam make thee?
Tiger! Tiger! burning bright
In the forests of the night,
What inmortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?
William Blake
sábado, 8 de febrero de 2014
"Me dueles", de Jaime Sabines
Me dueles.
Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.
Entre los escombros de mi alma búscame,
escúchame.
En algún sitio mi voz, sobreviviente, llama,
pide tu asombro,
tu iluminado silencio.
Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.
¡Qué claridad tu rostro, que ternura
de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!
Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.
domingo, 2 de febrero de 2014
"El mono que quiso ser escritor satírico", de Augusto Monterroso
En la Selva vivía una vez un Mono que quiso ser escritor satírico.
Estudió mucho, pero pronto se dio cuenta de que para ser escritor le faltaba conocer a la gente y se aplicó a visitar a todos y a ir a los cocteles y a observarlos por el rabo del ojos mientras estaban distraídos con la copa en la mano.
Como era de veras gracioso y sus ágiles piruetas entretenían a los otros animales, en cualquier parte era bien recibido y él perfeccionó el arte de ser mejor recibido aún.
No había quien no se encajara en su conversación y cuando llegaba era agasajado con júbilo tanto por las Monas como por los esposos de las Monas y por los habitantes de la Selva, ante los cuales, por contrarios que fueran a él en política internacional, nacional o doméstica, se mostraba invariablemente comprensivo; siempre, claro, con el ánimo de investigar a fondo la naturaleza humana, sin que se le escapara nada.
Entonces, un día dijo voy a escribir en contra de los ladrones, y se fijó en la Urraca, y principió a hacerlo con entusiasmo y gozaba y se reía y se encaramaba de placar a los árboles por las cosas que se le ocurrían acerca de la Urraca; pero de repente reflexionó que entre los animales de sociedad que lo agasajaban había muchas Urracas y especialmente una, y que se iban a ver retratadas en su sátira, por suave que la escribiera, y desistió de hacerlo.
sábado, 25 de enero de 2014
"Me tienes en tus manos", de Jaime Sabines
Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mí mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¡Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo!
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.
Jaime Sabines
jueves, 23 de enero de 2014
"Táctica y estrategia", de Mario Benedetti
Mi táctica es
mirarte
aprender cómo sos
quererte como sos
mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible
mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo ni sé
con qué pretexto
con qué pretexto
pero quedarme en vos
mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos
mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple
mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé como ni sé
con qué pretexto
por fin me necesites.
Mario Benedetti
Mario Benedetti
martes, 21 de enero de 2014
RESEÑA: "La joven de la Perla", de Tracy Chevalier
Jeje, hace poco volví a ver, junto con mi hermana, la película "Girl with a Pearl Earring", la cual disfruté mucho desde la primera ocasión. Me enteré de dicha película por mi clase de "Ciencia y Arte II", y bueno, como supe que existía uno novela, en la cual se basaron para realizar la película, pensé que sería interesante leerla un día.
La novela la encontré tiempo después, cuando me encontraba vagando dentro de Central. Ahora les comparto la reseña:
FICHA:
- Título: La joven de la perla
- Autor: Tracy Chevalier
- Género: Novela
- Editorial: Alfaguara
- P.p.
RESUMEN:
Griet es una joven de 16 años que pertenece a una familia protestante. Es la segunda hija de tres hermanos. Sin embargo, ahora viven momentos difíciles. El hermano ya no vive en casa y el padre de Griet perdió la vista en un accidente dentro de la fábrica de azulejos donde trabajaba. Es por ello que la joven Griet debe entrar a trabajar como criada en la casa del pintor Johannes Veermer.
Dicha casa es católica, lo que frecuentemente ocasiona conflictos emocionales a Griet. Sin embargo debe aprender a sobrevivir y sobrellevar la situación en las diversas y ásperas situaciones que le rodean. Su labor principal consiste en limpiar el estudio de Veermer. Limpiar sin mover nada en absoluto; además deberá ayudar en la cocina, lavar la ropa, fregar los pisos, ir por la carne, etc.
Obviamente, la chica tendrá sus antagonistas: Taneke, por ejemplo, quien siempre la fastidiará con su mal humor, Catalina la esposa, que es sumamente celosa, y la hija de ésta que, la humillará cada vez que la situación se le presente. También habrá un joven carnicero, Peter, quien comenzará a intererarse de manera seria por la joven. Sin embargo, Griet encontrará una razón para sufrir sus duras experiencias. Siendo una joven inteligente y sensible, atraerá la atención del mismo Veermer, que comenzará a tomarle en cuenta en sus labores y a exigirle responsabilidades extras, en las que la chica encontrará sumo placer.
Parece ser que Veermer encontrará en Griet una musa, que lo inspirará a pintar una de sus obras más famosas y trascendentes de todos los tiempos.
MI VISIÓN ACERCA DEL LIBRO:
Realmente me gusta mucho la pintura "Girl with a Pearl Earring" de Veermer. La película también me gustó mucho; sin embargo, del libro esperaba más.
Sí es verdad que el libro trae muchísimos más detalles que la filmación, sin embargo literariamente hablando, creo que está muy lejos de ser considerada una obra de arte.
La historia está relatada por Griet, y es una especie de diario, donde ella plasma sus emociones y describe el mundo que se le plantea ante sus ojos. Un mundo bizarro donde ella encontrará su fascinación: él.
Es más que evidente que Griet se desenvuelve en una línea muy delgada entre la admiración y el amor, ya que desde el inicio hasta el final ella se sintió cautivada por ese hombre sombrío, talentoso, reservado.
...
Ahora que lo pienso, la historia está muy bien relatada si lo vemos desde el hecho que quien narra es una adolescente
miércoles, 27 de noviembre de 2013
"Mujer que sabe latín": leyendo a Rosario Castellanos
Hará unos pocos días, mientras deambulaba en una de mis librerías favoritas (no diré cuál, no pretendo hacer promoción) me encontré con un ejemplar que llamó mi atención. Mujer que sabe latín de Rosario Castellanos.
En realidad no sé qué me llamó más, si la autora o el título:
- El título:
Dos razones en esta opción.
b) La última de ellas: porque soy mujer y quiero aprender latín (sí, aún sueño con hacer segunda carrera en Letras Clásicas).
martes, 17 de septiembre de 2013
POESÍA COREANA: "Azáleas", de Kim, So Wol
AZÁLEAS
Cuando hastiado de verme
te marches,
te dejaré ir sin decir nada.
Del monte Yacsan en Young Byun,
arrancaré azáleas
para arrojarlas en tu camino.
Paso a paso,
las flores esparcidas
irás pisando tiernamente.
Cuando hastiado de mí
te vayas,
contendré el llanto hasta mi muerte.
Kim So Wol
(1902-1934)
Raúl Aceves comentó que "este poema revela un profundo sentimiento de lealtad hacia lo amado. La tristeza de la despedida se sublima con una alfombra de flores preciosas. Es una tristeza ennoblecida. Contener el llanto equivale a contener el recuerdo de lo amado. Llorar es soltar, es olvidar. También en el reconocimiento de que los seres pueden hastiarse unos de otros, y sin embargo, seguirse recordando".
martes, 13 de agosto de 2013
"Amigo mío", de Gibran Jalil Gibran
He aquí un pensamiento que siempre me estremeció. Pertenece al libro "El loco" de Gibran Jalil Gibran. Disfruten:
"Amigo mío"
Amigo mío..., yo no soy lo que parezco. Mi aspecto es sólo
un traje que llevo puesto, un traje hecho cuidadosamente; que me protege de tus
preguntas, y a ti, de mi indiferencia.
El "Yo" que hay en mí, amigo mío, mora en la casa
del silencio, y en ella permanecerá por siempre, inadvertido, inabordable.
No quisiera que creyeras en lo que digo ni que confiaras en
lo que hago, pues mis palabras no son otra cosa que tus propios pensamientos,
hechos sonido; y mis acciones, tus propias esperanzas convertidas en acción.
Cuando dices: " El viento sopla hacia el oriente",
yo digo: " Sí, sopla hacia al oriente"; pues no quisiera hacerte
saber que mi mente no mora en el viento, sino en el mar. Tú no puedes
comprender mis navegantes pensamientos, ni me interesa que los comprendas. Prefiero
estar a solas en el mar.
domingo, 9 de diciembre de 2012
"Argonautas", de Yorgos Seferis
ARGONAUTAS
Yorgos Seferis
Y
un alma
si quiere conocerse
en un alma
ha de verse:
al extranjero, al enemigo, los vimos en el espejo.
Los compañeros eran bravos muchachos,
ni la fatiga ni la sed ni las heladas
les hacían gritar,
tenían los modales de los árboles y de las olas
que acogen al viento y a la lluvia
acogen a la noche y al sol
sin cambiar en medio de los cambios.
Eran bravos muchachos, días enteros
sudaban en los remos con los ojos bajos
respirando cadenciosamente
y su sangre enrojecía una piel dócil.
Cantaron una vez, con los ojos bajos,
cuando doblamos la isla abandonada de las opuncias,
hacia el oeste, más allá del cabo de los perros
que ladran.
Si quiere conocerse, decían,
en un alma ha de verse, decían,
si quiere conocerse
en un alma
ha de verse:
al extranjero, al enemigo, los vimos en el espejo.
Los compañeros eran bravos muchachos,
ni la fatiga ni la sed ni las heladas
les hacían gritar,
tenían los modales de los árboles y de las olas
que acogen al viento y a la lluvia
acogen a la noche y al sol
sin cambiar en medio de los cambios.
Eran bravos muchachos, días enteros
sudaban en los remos con los ojos bajos
respirando cadenciosamente
y su sangre enrojecía una piel dócil.
Cantaron una vez, con los ojos bajos,
cuando doblamos la isla abandonada de las opuncias,
hacia el oeste, más allá del cabo de los perros
que ladran.
Si quiere conocerse, decían,
en un alma ha de verse, decían,
domingo, 18 de noviembre de 2012
"La obra y el poeta", de R. F. Burton
LA OBRA Y EL POETA
El poeta hindú Tulsi Das compuso la gesta de Hanuman y de su ejército de monos. Año después, un rey lo encarceló en una torre de piedra. En la celda se puso a meditar y de la meditación surgió Hanuman con su ejército de monos y conquistaron la ciudad e irrumpieron en la torre y lo libertaron.
R. F. Burton
FUENTE: Borges, J.L.; Bioy-Casares, A.; Ocampo, S. Antología de literatura fantástica.
"Un auténtico fantasma", de Thomas Carlyle
"UN AUTÉNTICO FANTASMA"
¿Habría algo más prodigioso que un auténtico fantasma? El inglés Johnson anheló, toda su vida, ver uno; pero no lo consiguió, aunque bajó a las bóvedas de las iglesias y golpeó féretros. ¡Pobre Johnson! ¿Nunca miró las marejadas de vida humana que amaba tanto? ¿No se miró siguiera a sí mismo? Johnson era un fantasma, un fantasma auténtico; un millón de fantasmas lo codeaba en las calles de Londres. Borremos la ilusión del Tiempo, compendiemos los sesenta años en tres minutos, ¿qué otra cosa era Johnson, qué otra cosa somos nosotros? ¿Acaso no somos espíritus que han tomado un cuerpo, una apariencia, y que luego se disuelven en aire y en invisibilidad?
Thomas Carlyle
Sartor Resartus (1874)
FUENTE: Borges, J.L.; Bioy-Casares, A.; Ocampo, S. Antología de literatura fantástica.
martes, 13 de noviembre de 2012
El Eclesiastés, Capítulo III
El Eclesiastés
Capítulo III
Todo tiene su tiempo,
y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo
plantado;
tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
tiempo de llorar, y tiempo de reír; tiempo de endechar, y tiempo de
bailar;
tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y
tiempo de abstenerse de abrazar;
tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de
desechar;
tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de
hablar;
tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?
viernes, 5 de octubre de 2012
CUENTOS CHINOS: "Dos historias de dragones"
DOS HISTORIAS DE DRAGONES
Al señor Ye le gustaban tanto los dragones que los tenía pintados o tallados por toda la casa. Cuando se enteró de ello el verdadero Dragón de los cielos, voló a la tierra y metió su cabeza por la puerta de la casa del señor Ye, y la cola por una de las ventanas. Cuando el señor Ye lo vio, huyó asustado y casi se volvió loco. Lo cual demuestra que el señor Ye, en realidad, no amaba tanto a los dragones, sólo le gustaba aquello que se le parecía, pero en ningún caso el auténtico dragón.
Chu Ping fue a Chili Yi para aprender a matar dragones. Estudió tres años y gastó casi toda su fortuna hasta conocer a fondo la materia. Pero había tan pocos dragones en el mundo que Chu no encontró jamás dónde practicar su arte.
martes, 11 de septiembre de 2012
El Eclesiastés: Capítulo II
El Eclesiastés
Capítulo II
Dije yo en mi corazón: Ven ahora, te probaré con alegría, y
gozarás de bienes. Mas he aquí esto también era vanidad.
A la risa dije: Enloqueces; y al placer: ¿De qué sirve esto?
Propuse en mi corazón agasajar mi carne con vino, y que anduviese
mi corazón en sabiduría, con retención de la necedad, hasta ver cuál fuese el
bien de los hijos de los hombres, en el cual se ocuparan debajo del cielo todos
los días de su vida.
Engrandecí
mis obras, edifiqué para mí casas, planté para mí viñas; me hice huertos y
jardines, y planté en ellos árboles de todo fruto.
Me hice estanques de aguas, para regar de ellos el bosque donde
crecían los árboles.
Compré siervos y siervas, y tuve siervos nacidos en casa; también
tuve posesión grande de vacas y de ovejas, más que todos los que fueron antes
de mí en Jerusalén.
Me amontoné también plata y oro, y tesoros preciados de reyes y de
provincias; me hice de cantores y cantoras, de los deleites de los hijos de los
hombres, y de toda clase de instrumentos de música.
Y fui engrandecido y aumentado más que todos los que fueron antes
de mí en Jerusalén; a más de esto, conservé conmigo mi sabiduría.
No negué a mis ojos ninguna cosa que desearan, ni aparté mi
corazón de placer alguno, porque mi corazón gozó de todo mi trabajo; y esta fue
mi parte de toda mi faena.
Miré yo luego todas las obras que habían hecho mis manos, y el
trabajo que tomé para hacerlas; y he aquí, todo era vanidad y aflicción de
espíritu, y sin provecho debajo del sol.
viernes, 27 de mayo de 2011
"Arrabal", de Jorge Luis Borges (Fervor de Buenos Aires, 1923)
ARRABAL
El arrabal es el reflejo de nuestro tedio.
Mis pasos claudicaron
cuando iban a pisar el horizonte
y quedé entre las casas,
cuadriculadas en manzanas
diferentes e iguales
como si fueran todas ellas
monótonos recuerdos repetidos
de una sola manzana.
El pastito precario,
desesperadamente esperanzado,
salpicaba las piedras de la calle
y divisé en la hondura
los naipes de colores del poniente
y sentí Buenos Aires.
Esta ciudad que yo creí mi pasado
es mi porvenir, mi presente;
los años que he vivido en Europa son ilusorios,
yo estaba siempre (y estaré) en Buenos Aires.
Jorge Luis Borges
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