"No escribo para ser entendido, escribo para comprender"

Robert Cecil Day-Lewis (1904-1972),
poeta irlandés

sábado, 11 de abril de 2026

"A divine image", by William Blake


Cruelty has a human heart,
and jealousy a human face;
terror the human form divine,
and secresy the human dress.

The human dress is forged iron,
the human form a fiery forge,
the human face a furnace sealed,
the human heart its hungry gorge.


William Blake

jueves, 20 de marzo de 2025

Introspección y esfuerzo..

 Debo esforzarme, en no perder nunca.. esa felicidad intrínseca.


Me han dicho varias cosas a lo largo de la vida. Y algunas de ellas se me han quedado grabadas en la memoria.


Por ejemplo, alguna vez alguien me refirió que, por alguna extraña razón, tenía yo algún tipo de fortaleza interior, no física, ya que físicamente siempre me consideré muy débil, incluso dicha persona me dijo eso, que aunque no lo pareciera, puedo ser sumamente frágil. Sin embargo, destacaba esa "misteriosa" fortaleza en mí. Parecía que de alguna forma le intrigaba, y que aunque se preguntaba, no podía dar con la causa, la fuente, el motivo, pero que era eso, lo que a mí me daba valor.

No creo que admirase eso de mí, sólo que lo reconocía. Y bien, a mí me lo dijeron así, y no resulté extrañada del todo, simplemente me pareció "curioso" que me hiciesen la observación, porque de alguna forma, siento yo ese algo dentro de mí, que me ha ayudado a templarme en los momentos más difíciles, y creo que, poco a poco, con el transcurso de los años, me he enfocado en ir dando forma a esa fortaleza interior.

¿Qué es? Gracia de Dios, en primera estancia, es un algo que me impulsa a no rendirme, a mirar de forma nostálgica, retrospectiva, a recordar con amor, ya que, creo que, a lo largo de la vida, he tenido verdaderos momentos de auténtica felicidad. Las cosas que he aprendido, las personas a lo largo de toda mi vida que he conocido, las muy bonitas y sinceras amistades que he forjado, esos sentimientos de contemplación, esa sonrisa de gratitud, todos esos recuerdos que calaron hondo, y que sigo amando tanto. Todo eso, considero yo, es lo que me mantiene con vida.

Aunado a ello, las dos criaturas más bellas, mis pequeños dos alquimistas, que con su sonrisa, mirada, y amor genuino, dan a mi presente una dimensión de ¿profundidad? Debo seguir viviendo, debo seguir adelante, debo esforzarme en encontrar esa fuerza que me falta, porque a veces siendo que escasea demasiado, que necesito algo que me recuerde a mí misma, del por qué de mi determinación.


y vuelvo al inicio.. comenzó esta entrada porque me mostraron una foto de una yo hará algunos pares de años. Pareciera que allí no me reconozco, sin embargo me veía feliz, sin embargo no me reconozco, la conclusión es esta, buscaré siempre esa felicidad, la interna, y no permitiré nunca que nadie me la arrebate..



y ahora sonrío, leve, discreta, mas con autenticidad.

martes, 8 de septiembre de 2015

Líneas verdes


Me gusta el color verde
porque me sabe a naturaleza,
porque me sabe a paz y a tranquilidad,
porque combina con todo,
especialmente con lo silvestre,

porque calma mi espíritu agreste
porque me hace contemplar y meditar

porque posee innumerables tonos

porque armoniza tan bien con el caer 
de la lluvia

porque sí y ¿por qué no?
por razones que, por capricho mío,
no pienso enumerar.

verde, verde, verde.

[...]

Y ahora que lo pienso 
me gusta el verde además
porque me gusta vestir de naranja
y contigo quiero armonizar.

Tú eres verde, verde, verde
suave, intenso también
inspiración ahora de mi pluma
verde, verde, verde
que ya no quiere terminar.

[...]




Redactado por PIM

sábado, 13 de junio de 2015

ODA AL ÁRBOL


Árbol, me gustas, te admiro, te quiero
porque eres fuerte.

Tu tronco, tus copas, tus raíces,
la esplendorosidad de tus múltiples ramas
que se extienden y alcanzan el cielo.
En ellas brota la vida, las suaves
hojas tiernas y verdes.
Las manzanas rojas y robustas,
los pajarillos que adornan tu sinfonía.

Tu aroma, tu perfume me es irresistible
respiro, te aspiro y me atraes
y aún, pese a tu rigidez, me abrazas y acaricias
¡oh! cuán formidables son tus [...]

Tus pies hermosos, que son sabiduría se
"atañen a la tierra", me siento segura cuando
me siento a tu sombra, sonrío y soy feliz.

Dime, ¿qué tienes tú que sin más me has
cautivado?
Cuando estoy triste, sola, estresada, hacia ti
"acurro", y de pies a cabeza te contemplo.

Me pierdo en tus hojas, cuya cadencia coqueta
persiguen mis ojos.
te siguen cuando me sonríes y danzas
con el viento.

Y sabes, eres mío y con nadie más te comparto.

Eres vida, eres mi añoranza, quisiera 
un día poderte representar.

Estamos cerca y estamos lejos, mas algún día
nos fundirá la tierra.

martes, 28 de abril de 2015

"Hemos perdido aún", por Pablo Neruda (poesía)


Hemos perdido aun este crepúsculo.
Nadie nos vio esta tarde con las manos unidas
mientras la noche azul caía sobre el mundo.


He visto en mi ventana
la fiesta del poniente en los cerros lejanos.


A veces como una moneda 
se encendía un pedazo de sol entre mis manos.


Yo te recordaba con el alma apretada
de esa tristeza que tú me conoces.


Entonces dónde estabas?
Entre qué gentes?
Diciendo qué palabras?
Por qué me vendrá todo el amor de golpe
cuando me siento triste, y te siento lejana?


Cayó el libro que siempre se toma en el crepúsculo,
y como un perro herido rodó a mis pies mi capa.


Siempre, siempre te alejas en las tardes
hacia donde el crepúsculo corre borrando estatuas.



sábado, 11 de abril de 2015

"Cómo amar sin renunciar a lo que somos: Una guía reflexiva", por Walter Riso



Flexibilizar los dogmas: "Todo depende". Hay que pasar del amor incondicional, a las condiciones que debe reunir el amor para que sea relajado y placentero.

Por tanto, si quieres mantenerte dentro de los límites de una relación madura y saludable, no utilices categorías absolutas. Flexibiliza la mente y reubica tus deseos en la realidad concreta que te toca vivir. Amar de manera racional es incluir las excepciones a la regla en la manera de procesar la información afectiva. Por ejemplo:


  • "El matrimonio es para toda la vida". (Depende: si todo va bien, probablemente).

  • "La separación es un fracaso". (Depende: en ocasiones separarse puede ser una forma de éxito y liberación).

  • "El amor es incondicional". (Depende: si mi pareja me maltrata, el amor incondicional es contraindicado).

  • "Hay que sacrificarse por la pareja". (Depende: si la exigencia o la necesidad del otro es irracional, la dedicación deja de ser saludable).

  • "El amor justifica nuestros actos". (Depende: si trata de ser infiel o de explotar a la pareja, no justifica nada.

  • "El amor todo lo puede". (Depende: hay amores alfeniques).

martes, 18 de noviembre de 2014

"El loco", por Khalil Gibrán



Me preguntáis cómo me volví loco. Así sucedió:

Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras, sí — las siete máscaras que yo mismo había confeccionado y que llevé en siete vidas distintas ; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente: gritando:

¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!

Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:

— ¡Miren! ¡Es un loco!

Alcé la cabeza para ver quién gritaba, y por vez primera el Sol besó mi desnudo rostro, y mi alma se inflamó de amor al Sol, y ya no quise tener más máscaras. Y como si fuera presa de un trance, grité:

— ¡Benditos! ¡Benditos sean los ladrones que me robaron mis máscaras!

Así fue que me convertí en loco.

Y en mi locura he hallado libertad y seguridad; la libertad de la soledad y la seguridad de no ser comprendido, pues quienes nos comprenden esclavizan una parte de nuestro ser.

Pero no dejéis que me enorgullezca demasiado de mi seguridad; ni siquiera el ladrón encarcelado está a salvo de otro ladrón.

domingo, 16 de noviembre de 2014

"La huida", por Marin Sorescu (poesía rumana)


Un día
me levantaré del escritorio
y comenzaré a distanciarme de las palabras,
de vosotros
y de las cosas, una por una.

Veré en la lejanía una montaña
e iré hacia ella
hasta que la montaña quede atrás.

Luego iré a la siga de una nube
y la nube quedará atrás.

También el sol quedará atrás
y las estrellas y todo el universo...

miércoles, 13 de agosto de 2014

Algunos consejos de Manuel Payno sobre la lectura y las mujeres por allá en el año del caldo.. (PRIMERA PARTE)


Hay mujeres que les causa hastío sólo el ver un libro - esto es malo -. Hay otras que devoran cuanta novela y papelucho cae a sus manos - esto es peor -. Dice un proloquio que en el medio consiste la virtud, y en este punto debe llevarse a puro y debido efecto.

No hay ocupación más útil para toda clase de gentes que el leer. El entendimiento se fertiliza, la imaginación se aviva, el corazón se deleita, y el fastidio huye a grandes pasos ante la presencia de un libro. Todas estas son verdades evidentes, reconocidas, y que otras las habían ya dicho antes que yo; pero estas reglas deben subir grandes modificaciones respecto a las mujeres. El literato, el eclesiástico, el jurisconsulto deben y pueden leer (y eso si tienen ya el juicio y gusto formados) cuantas obras puedan, desde los escritos de Lutero hasta los sermones de Bossuet; desde el Hijo del Carnaval de Pigaul Lebrun, hasta Pablo y Virginia de Bernardino de Saint-Pierre; desde los Cuentos de Bocaccio y Fábulas de La-Fontaine, hasta las meditaciones de La-Martine; desde las fábulas de Voltaire, hasta los mártires de Chateaubriand; pero ¿una mujer? ¡Ah! Una mujer no debe jamás exponerse a pervertir su corazón, a desviar su alma de esas ideas de religión y piedad que santifican aún a las mujeres perdidas. Tampoco deberá buscarse una febril exaltación de sentimientos que la hagan perder el contento y tranquilidad de la vida doméstica, y ver a su marido como un poltrón e insufrible clásico.

Una mujer que lee indistintamente toda clase de escritos cae forzosamente en el crimen o en el ridículo. De ambos abismos sólo la mano de Dios puede sacarla.

Mujer que lee las Ruinas de Volney, es temible. 

La que constantemente tiene en su costurero a la Julia de Rousseau y a Eloísa y Abelardo, es desgraciada.

Entre las lecturas de las Ruinas de Volney y la de Julia, es preferible la de novelas.

Por regla general, voy a daros un consejo, hermosas mías. Siempre que oigáis decir de una obra que es romántica, no la leáis; y esto va contra mis ideas literarias y contra mi opinión respecto a escritos; pero generalmente lo que se llama romántico no deben leerlo ni las doncellas ni las casadas, porque siempre hay en tales composiciones maridos traidores, padres tiranos, amigos pérfidos, incestos horrorosos, parricidios, adulterios, asesinatos y crímenes, luchando en un fango de sangre y de lodo.

Con verdad, este es el mundo; pero, ¿qué necesidad tenéis de llenar vuestras almas de miedo, vuestra fantasía de quimeras, y vuestro sueño de espectros y fantasmas? ¿Qué necesidad tenéis de que al joven incauto que leyó las execrables obras del marqués de Sade? Y sobre todo, si el objeto es distraerse y no agravar el peso de la vida, que de por sí es las más veces insoportable y fastidiosa, ¿a qué fin leer libros que compriman el corazón?

Ya que he indicado los peligros generales que puede causar la lectura en una mujer, justo será indicar también las obras que pueden leerse sin peligro.


Manuel Payno

Tomado de "Sobre mujeres, amores y matrimonios".


[Continuará...]



viernes, 8 de agosto de 2014

"El espantapájaros", por Gibrán Khalil Gibrán



- Debes de estar cansado de permanecer inmóvil en este solitario campo - dije un día a un espantapájaros.

- La dicha de asustar es profunda y duradera; nunca me cansa - me dijo.

Tras un minuto de reflexión, le dije:

- Es verdad; pues yo también he conocido esa dicha.

- Sólo quienes están rellenos de paja pueden conocerla - me dijo.

Entonces, me alejé del espantapájaros, sin saber si me había elogiado o minimizado. Transcurrió un año, durante el cual el espantapájaros se convirtió en filósofo. Y cuando volví a pasar junto a él, vi que dos cuervos habían anidado bajo su sombrero.






Tomado de El loco.


También de Gibrán:


domingo, 6 de abril de 2014

"Those were the days", by Mary Hopkin (porque suena a folklore ruso y porque su letra es hermosa.. sniff)



Once upon a time there was a tavern
when we used to raise a glass or two
remember how we laughed away the hours
and dreamed of all the great things we would do.

Those were the days my friend
we thought they'd never end
we'd sing and dance
forever and a day
we'd live the life we choose
we'd fight and never lose
for were young and sure to have our way.

la la la la
la la la la la

The the busy years went rushing by us
we lost our starry notions on the way
if by chance I'd see you in the tavern
we'd smile at one another
and we'd say.

Those were the days my friend
we thought they'd never end
we'd sing and dance
forever and a day
we'd live the life we choose
we'd fight and never lose
those were the days
oh yes, those were the days.

Just tonight I stood before the tavern
nothing seemed the way it used to be
in the glass I saw a strange reflection
was the lonely woman really me?

Those were the days my friend
we thought they'd never end
we'd sing and dance
forever and a day
we'd live the life we choose
we'd fight and never lose
those were the days
oh yes, those were the days.

Though the door there came familiar laughter
I saw your face and heard you call my name
oh my friend we're older but no wiser
for in our hearts the dreams are still the same.

Those were the days my friend
we thought they'd never end
we'd sing and dance
forever and a day

we'd live the life we choose
we'd fight and never lose
those were the days
oh yes, those were the days.



miércoles, 26 de febrero de 2014

"La alabanza", de Amado Nervo (cuento)


    El pícaro egoistón sabía de sobra lo que valía su mujer; pero se cuidaba desesperadamente de decirlo a nadie, y mucho menos a ella misma.

    "Para mí solo - pensaba - : para mí solo esa gracia inefable que fluye de cada uno de sus movimientos, que florece en cada una de sus sonrisas. Para mí solo ese ritmo suave del andar. Para mí la entonación deliciosa de su voz. Para mí sus cualidades de ama de casa insustituible, y todos sus encantos secretos y todas las armonías ocultas de su cuerpo y de su alma..."

    Como vivían aislados, por tendencia invencible de carácter en los dos, el "usufructo", llamémosle así, de cuanto valía Elena, era de Manuel. Nadie podía siquiera rendir a aquella mujer excepcional el elogio secreto que se imponía al alma en cuanto se la trataba.

    La vanidad femenina, o la intuición, tienen empero, han tenido siempre, grandes aciertos, y es claro que Elena sabía que era graciosa, que era discreta, que valía mucho. Pero como jamás una alabanza de su marido (a quien adoraba), ni un cumplido de los extraños, a quienes no veía casi, venía a corroborar su interior dictamen; como Manuel, por otra parte, era el espejo por excelencia en que ella se veía, acabó la pobre por dudar de sus encantos y hasta por olvidar que los tenía.

    Iba viviendo como una Cenicienta, a quien ningún príncipe había rendido aún homenaje, a quien ninguna admiración había revelado todavía la maravillosa pequeñez de su chapín de cristal.

lunes, 17 de febrero de 2014

"Como una pintura nos iremos borrando", de Rey Nezahualcóyotl (poesía nahuatl)


¡Oh, tú con flores
pintas las cosas,
Dador de la Vida:
con cantos tú
las metes en tinte,
las matizas de colores:
a todo lo que ha de vivir en la tierra!
Luego queda rota
la orden de Águilas y Tigres:
¡Sólo en tu pintura
hemos vivido aquí en la tierra!

En esta forma tachas e invalidas
la sociedad (de poetas), la hermandad,
la confederación de príncipes.
(Metes en tinta)
matizas de colores
a todo lo que ha de vivir en la tierra.
Luego queda rota
la orden de Águilas y Tigres:
¡Sólo en tu pintura
hemos venido a vivir aquí en la tierra!

Aun en estrado precioso
en cada de jade
puedan hallarse ocultos los príncipes:
de modo igual somos, somos mortales,
los hombres, cuatro a cuatro,
todos nos iremos,
todos moriremos en la tierra.

Percibo su secreto,
oh vosotros, príncipes:
De modo igual somos, somos mortales,
los hombres, cuatro a cuatro,
todos nos iremos,
todos moriremos en la tierra.

Nadie esmeralda,
nadie oro se volverá,
ni será en la tierra algo que se guarda:
Todos nos iremos
hacia allá igualmente:
nadie quedará, todos han de desaparecer:
de igual modo iremos a su casa.

Como una pintura
nos iremos borrando,
como una flor
hemos de secarnos
sobre la tierra,
cual ropaje de plumas
del quetzal, del zacuán,
del azulejo, iremos pereciendo.
Iremos a su casa.

Llegó hasta acá,
anda ondulando la tristeza
de los que viven ya en el interior de ella...
No se les llore en vano
a Águilas y Tigres,,,
¡Aquí iremos desapareciendo:
nadie ha de quedar!

Príncipes, pensadlo,
oh Águilas y Tigres:
pudiera ser jade,
pudiera ser oro,
también allá irán
donde están los descorporizados.
¡Iremos desapareciendo:
nadie ha de quedar!



Rey Nezahualcóyotl

martes, 11 de febrero de 2014

"Un año o dos o tres", de Jaime Sabines


Un año o dos o tres,
te da lo mismo.
¿Cuál reloj es la muerte?, ¿Qué campana
incesante, silenciosa, llama y llama?
¿qué subterránea voz no pronunciada?
¿qué grito hundido, hundiéndose, infinito
de los dientes atrás, en la garganta
aérea, flotante, pare escamas?

¿Para esto vivir? ¿para sentir prestados
los brazos y las piernas y la cara,
arrendados al hoyo, entretenidos
los jugos en la cáscara?
¿para exprimir los ojos noche a noche
en el temblor oscuro de la cama,
remolino de quietas transparencias,
descendimiento de la náusea?

¿Para esto morir?
¿para inventar el alma
el vestido de Dios, la eternidad, el agua
del aguacero de la muerte, la esperanza?
¿morir para pescar?
¿para atrapar con su red a la araña?

Estás sobre la playa de algodones
y tu marea de sombras sube y baja.


Jaime Sabines

También de Jaime Sabines: 


"The tiger", by William Blake


Tiger! Tiger! burning bright
In the forest of the night
What inmortal hand or eye
Could frame thy fearful symmetry?

In what distant deeps or skies
Burnt the fire of thine eyes?
On what wings dare he aspire?
What the hand dare seize the fire?

And What shoulder, and what art,
Could twist the sinews of thy heart?
And when thy heart began to beat,
What dread hand? and what dread feet?

What the hammer? what the chain?
In what furnace was thy brain?
What the anvil? what dread grasp
Dare its deadly terrors clasp?

When the stars threw down their spears,
And watered heaven with their tears,
Did he smile his work to see?
Did he who made the lam make thee?

Tiger! Tiger! burning bright
In the forests of the night,
What inmortal hand or eye
Dare frame thy fearful symmetry?


William Blake







sábado, 8 de febrero de 2014

"Me dueles", de Jaime Sabines


Me dueles.
Mansamente, insoportablemente, me dueles.
Toma mi cabeza, córtame el cuello.
Nada queda de mí después de este amor.

Entre los escombros de mi alma búscame,
escúchame.
En algún sitio mi voz, sobreviviente, llama,
pide tu asombro,
tu iluminado silencio.

Atravesando muros, atmósferas, edades,
tu rostro (tu rostro que parece que fuera cierto)
viene desde la muerte, desde antes
del primer día que despertara al mundo.

¡Qué claridad tu rostro, que ternura
de luz ensimismada,
qué dibujo de miel sobre hojas de agua!

Amo tus ojos, amo, amo tus ojos.
Soy como el hijo de tus ojos,
como una gota de tus ojos soy.
Levántame. De entre tus pies levántame, recógeme,
del suelo, de la sombra que pisas,
del rincón de tu cuarto que nunca ves en sueños.
Levántame. Porque he caído de tus manos
y quiero vivir, vivir, vivir.


Jaime Sabines



También de Jaime Sabines: "Me tienes en tus manos".

lunes, 3 de febrero de 2014

domingo, 2 de febrero de 2014

"El mono que quiso ser escritor satírico", de Augusto Monterroso


En la Selva vivía una vez un Mono que quiso ser escritor satírico.


     Estudió mucho, pero pronto se dio cuenta de que para ser escritor le faltaba conocer a la gente y se aplicó a visitar a todos y a ir a los cocteles y a observarlos por el rabo del ojos mientras estaban distraídos con la copa en la mano.

     Como era de veras gracioso y sus ágiles piruetas entretenían a los otros animales, en cualquier parte era bien recibido y él perfeccionó el arte de ser mejor recibido aún.

     No había quien no se encajara en su conversación y cuando llegaba era agasajado con júbilo tanto por las Monas como por los esposos de las Monas y por los habitantes de la Selva, ante los cuales, por contrarios que fueran a él en política internacional, nacional o doméstica, se mostraba invariablemente comprensivo; siempre, claro, con el ánimo de investigar a fondo la naturaleza humana, sin que se le escapara nada.

     Entonces, un día dijo voy a escribir en contra de los ladrones, y se fijó en la Urraca, y principió a hacerlo con entusiasmo y gozaba y se reía y se encaramaba de placar a los árboles por las cosas que se le ocurrían acerca de la Urraca; pero de repente reflexionó que entre los animales de sociedad que lo agasajaban había muchas Urracas y especialmente una, y que se iban a ver retratadas en su sátira, por suave que la escribiera, y desistió de hacerlo.

sábado, 25 de enero de 2014

"Me tienes en tus manos", de Jaime Sabines



Me tienes en tus manos
y me lees lo mismo que un libro.
Sabes lo que yo ignoro
y me dices las cosas que no me digo.
Me aprendo en ti más que en mí mismo.
Eres como un milagro de todas horas,
como un dolor sin sitio.
Si no fueras mujer fueras mi amigo.
A veces quiero hablarte de mujeres
que a un lado  tuyo persigo.
Eres como el perdón
y yo soy como tu hijo.
¡Qué buenos ojos tienes cuando estás conmigo!
¡Qué distante te haces y qué ausente
cuando a la soledad te sacrifico!
Dulce como tu nombre, como un higo,
me esperas en tu amor hasta que arribo.
Tú eres como mi casa,
eres como mi muerte, amor mío.


Jaime Sabines



jueves, 23 de enero de 2014

"Táctica y estrategia", de Mario Benedetti



Mi táctica es
                   mirarte
aprender cómo sos
quererte como sos

mi táctica es
                  hablarte
y escucharte
construir con palabras 
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo    ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
                  ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos

no haya telón
                    ni abismos
mi estrategia es
en cambio 
más profunda y más 
                              simple 
mi estrategia es 
que un día cualquiera
no sé como    ni sé
con qué pretexto 
por fin     me necesites.


                      Mario Benedetti